ICONOS DE LA MUSICA SITO MORALES

SITO MORALES

El Vendaval Chiricano que le cantó al alma del pueblo
Desde las tierras de Nancito en Chiriquí, su voz recorrió Panamá entera con décimas jocosas, crítica social y un amor infinito por su terruño.

Hay artistas que llenan estadios. Y hay artistas que llenan el corazón de un pueblo. Sito Morales pertenecía a esa segunda categoría, la más noble de todas. Conocido también como “El Vendaval”, “El Vendaval de Nancito” o “El Vendaval Chiricano”, Sito Morales fue una voz que usó su talento para dar homenaje a la vida campesina y a las vivencias de la campiña panameña, sobre todo de su amada tierra chiricana.

Nacido en el corregimiento de Nancito, en la provincia de Chiriquí, creció entre los olores de la tierra mojada, el canto de los gallos y la guitarra que acompañaba las noches del campo panameño. Esa infancia marcó para siempre su música y sus versos, convirtiéndolo en la voz más auténtica del folclore chiricano de su generación.

Lo que decía su gente Israel “Ñero” Vernaza, testigo de primera mano de su carrera, lo describe con una sola frase: “Era el Vendaval Chiricano”. Quien lo vio en tarima sabe exactamente de qué se habla.

Un trovador de raza: la décima como bandera

Sito Morales fue célebre por su destreza en la décima, destacándose por sus versos aguerridos y un estilo que logró fusionar lo tradicional con ritmos modernos, consolidándose como una figura destacada en la música folclórica de la provincia de Chiriquí y de Panamá.

Pero Sito no se quedaba en lo tradicional. Según el testimonio de Israel “Ñero” Vernaza, una de sus marcas más queridas por el público era su habilidad única de mezclar la décima con canciones clásicas de la vieja guardia, tejiendo en un mismo aliento el folclore panameño y los boleros que el pueblo lleva grabados en la memoria. Era una fusión que solo él sabía hacer, y que volvía loca a la gente en los toldos.

Dentro de su trayectoria, fue uno de los trovadores panameños que más grabó décimas en formato de acetato, y también usó las redes sociales para promocionar sus últimas grabaciones, manteniéndose siempre cercano a su público, joven y viejo por igual.

Sus éxitos más recordados

La gente no olvida las canciones que le hacen reír y sentir al mismo tiempo. Estos son los temas que el pueblo de Panamá canta de memoria cuando recuerda al Vendaval:

  1. Sabrosas Cuarentonas
  2. Si Chencha No Me lo Da
  3. Me Muero por una Gorda
  4. Una Caja de Besitos
  5. Bajo el Cielo de Nancito

La chacotería: el arte de hacer reír con versos

Sito Morales destacó por sus versos de alegría y jocosidad, lo que en el mundo de la décima panameña se conoce como “chacotería”. Sus temas de corte pícaro y humorístico, como Sabrosas Cuarentonas o Me Muero por una Gorda, son un ejemplo perfecto de esa tradición: versos que arrancan carcajadas pero que están construidos con oficio, con métrica, con el rigor que exige la décima panameña. Hacer reír en verso no es fácil. Sito lo hacía parecer natural.

El crítico social que no le tenía miedo a nadie

Detrás de la jocosidad había también un hombre comprometido. Se atrevió a cantar fuertes críticas a presidentes y a gobiernos que desatendían situaciones económicas y sociales que afectaban al pueblo. En sus décimas más aguerridas, Sito Morales le habló de frente al poder, usando el único arma que siempre tuvo: su voz y sus versos.

En tarima: el pregonero del pueblo

Quien vio a Sito Morales en escena sabe que era mucho más que un cantador. Era un pregonero, un animador nato, un hombre capaz de convertir cualquier tarima en una fiesta. Según Israel “Ñero” Vernaza, a todos los guitarristas que lo acompañaban les decía cariñosamente “cuña’o”, ese gesto de hermandad tan chiricano, tan panameño. Y cuando la música arrancaba, su pregón favorito retumbaba en el toldo: “¡Chazz!”, una sola palabra que bastaba para que el público supiera que la fiesta había comenzado de verdad.

Cantó hasta el último día

Quienes estuvieron con él en sus últimos momentos reportan que incluso cuando ya conocía el diagnóstico definitivo por parte de los médicos, siguió cantando hasta lo último. Esa imagen dice todo sobre quién fue Sito Morales: un hombre para quien la vida y la música eran exactamente la misma cosa.

El lunes 19 de enero de 2026 se confirmó el fallecimiento del cantador de décima Sito Morales. Panamá perdió ese día a uno de sus trovadores más queridos y auténticos. Pero el Vendaval Chiricano no se apaga. Sus décimas, sus pregones y su “¡Chazz!” seguirán sonando en cada toldo, en cada patio de tierra, en cada rincón de Chiriquí donde la gente todavía sabe lo que vale un verso bien cantado.